lunes, 12 de marzo de 2012

JAVIER PINAR - POEMAS


AUTORRETRATO PERFECTO


Esta huesuda imagen

de mis penas sostén y de mis gracias

famélica figura aquí presente,

éste que patentiza

la alteración tallada en el desorden

del templo de la carne,

esta reproducción del desacierto,

este patrón de irregularidades

y escultura de asimetrías llena,

cuerpo en la matemática del cálculo inexacto,

éste que ven delante y se describe

sólo puedo ser yo ―bien para ustedes―,

caricatura en cuero

que asume su imperfecta geometría;

si alguna vez encuentran parecidos

es pura coincidencia.

Dibujo de Gregorio Antolín


CREPITACIÓN DEL AGUA


Es la tarde y la sombra de febrero.

Las lluvias precipitan

sus rítmicas tertulias de desmayos

contra el fino cristal de la terraza.

No queda nada más que abandonarnos

a esa líquida lengua

que alfombra una ciudad oscura y triste

y asumir el cansancio

rindiéndonos a este pregón de nubes

que empapa la rutina de las calles.


Las luces de los faros se despiertan

pintando hilos de plata en el asfalto

y dibujando espejos en los charcos

de una memoria rota y compartida.


Es la tarde y hay ecos

fingiendo nuestro tiempo detenido,

quizá donde la música

sobre el viejo paraguas de mi padre

incendiaba la vida

con ese húmedo crepitar las horas

haciendo propias todas las tormentas.


Aún no ha acabado el día de repatriar fantasmas

y ya revela su postal perfecta,

impresa en blanco y negro,

en las marcas del agua.


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